“Dicen que los esclavos que trabajan en las salinas mueren abrasados.
Quemada la piel, quemada la vista, quemada el alma.
Viven en un mundo monocromo donde sólo existe el blanco, donde no hay principio ni fin,
donde se confunde verdad y ficción, un lugar donde el reflejo es tan tangible como la propia realidad.
Un horizonte infinito que juega a desorientar tu mente…
…siempre inalterable, quieto, duplicado.”Mdolors G-Luumkab









