Huch’näl


No se cuántos años tiene. Posiblemente. con exactitud, no lo sepa ni ella misma.
Quedó viuda hace más de 20 años. Desde afuera podría parecer que lleva una vida sin demasiado ajetreo. Sin embargo Koh, que así se llama, se sigue levantando muy temprano todos los días. Acarrea el grano desde la milpa, lo almacena, desgrana, muele, amasa y cocina en forma de sabrosas tortillas de maíz que conforman la base alimentaria de su dieta. La reparte entre sus hijos, a pesar de que todos ellos están en mejor condición para realizar este dura tarea.
Pero también me las lleva a mí, hasta la cabaña donde me alojo, a sabiendas que no tengo otra forma de conseguirlas.
Ella me regala su trabajo y yo le correspondo con el mío; toda una serie de fotografías que se emociona al recibir.